CIENCIA

RoboBee de Harvard vuela usando energía solar

En el futuro, tendrá que preguntarse si ese insecto que zumba alrededor de su cabeza es siquiera un insecto. Investigadores del Harvard Microrobotics Lab han desarrollado una nueva versión de su asombroso RoboBee, un micro-drone basado en los mecanismos de vuelo de las abejas. Las versiones anteriores del RoboBee necesitaban energía externa para volar, pero el nuevo RoboBee tiene sus propios paneles solares para volar sin ataduras.

El objetivo del RoboBee es mantener todo el paquete pequeño y ligero. Eso hace que el dispositivo sea ideal para vigilancia, búsqueda y rescate y monitoreo ambiental. En 2016, Harvard mostró una versión del RoboBee con dos alas y pies de trípode que podía volar distancias cortas y aterrizar de forma segura. Sin embargo, no tenía forma de generar energía, por lo que el vuelo sin ataduras estaba fuera de discusión.

El nuevo RoboBee ha sido apodado “RoboBee X-Wing” por su disposición de cuatro alas en forma de x. Agregar el juego adicional de alas, junto con cambios menos obvios en el actuador y la relación de transmisión, hizo que el robot fuera mucho más eficiente. Eso les dio a los diseñadores suficiente margen para agregar generación de energía a bordo a través de una pequeña matriz de paneles solares.

Por encima de las alas, el RoboBee tiene cuatro pequeños paneles solares que generan energía. Los paneles solares son los más pequeños disponibles comercialmente con una masa de solo 10 miligramos cada uno. Generan 0,76 milivatios por miligramo cuando están bajo la luz solar directa, pero no hay baterías para almacenar energía, ya que eso agregaría demasiada masa. En conjunto, el RoboBee pesa solo 259 miligramos, menos de un cuarto de lo que pesa un clip de papel promedio.

En una prueba reciente en Harvard, el RoboBee se convirtió en el vehículo más liviano para sostener el vuelo con motor gracias a algunas lámparas halógenas en el techo. Desafortunadamente, las lámparas halógenas utilizadas en la prueba representan más luz de la que el robot obtendría en la vida real. Se necesitarían aproximadamente tres veces más radiación solar de la que recibe la Tierra para alimentar el RoboBee para vuelos al aire libre. El diseño actual también carece de control remoto o sistema de dirección. Simplemente vuela hacia arriba siempre que tenga energía.

A pesar de las deficiencias, este sigue siendo un hito significativo en el desarrollo de una década de RoboBee. A medida que la tecnología de los paneles solares mejore, el equipo podrá suministrar al robot suficiente energía a través del sol para volar al aire libre. En ese momento, el RoboBee podría permanecer en el aire indefinidamente.

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