CIENCIA

Es posible que la Vía Láctea ya haya chocado con otra galaxia

Los astrónomos predicen que nuestra galaxia, la Vía Láctea, está en curso de colisión con Andrómeda, y solo tenemos unos pocos miles de millones de años para prepararnos para el impacto. Sin embargo, la Vía Láctea podría tener un historial de destruir otras galaxias. Un nuevo análisis sugiere que nuestra galaxia puede haber chocado con una galaxia enana recientemente descubierta llamada Antlia 2.

Los científicos descubrieron Antlia 2 a fines de 2018 en la órbita de la Vía Láctea. Es un objeto inusual debido a su densidad extremadamente baja. Si bien tiene aproximadamente el mismo tamaño que la galaxia satélite de la Gran Nube de Magallanes, es unas 10.000 veces más difusa. Según el equipo del Instituto de Tecnología de Rochester, el estado actual de Antlia 2 y las ondas desconcertantes en el disco de gas hidrógeno de la Vía Láctea (descubierto hace unos diez años) podrían explicarse por una colisión entre las dos galaxias. Por supuesto, Antlia 2 salió mucho peor que la Vía Láctea.

Utilizando datos recopilados por el satélite Gaia de la Agencia Espacial Europea, Sukanya Chakrabarti y su equipo calcularon la trayectoria pasada de Antlia 2. Basándose en los modelos que generó el equipo, Antlia 2 pudo haber chocado con la Vía Láctea hace varios cientos de millones de años.

A menudo pensamos en las galaxias como objetos densos y unificados con estrellas de pared a pared. Sin embargo, las galaxias son en su mayoría espacios vacíos. Cuando “chocan”, es poco probable que dos estrellas se choquen entre sí. En cambio, la interacción gravitacional puede arrojar estrellas al espacio profundo o hacer que migren de una galaxia a otra. Las nubes de polvo y gas también pueden fusionarse, provocando un aumento en la formación de estrellas.

Antlia 2 es similar a la Gran Nube de Magallanes (arriba), pero miles de veces más débil.

Entonces, la Vía Láctea sigue siendo en gran medida la misma que era antes de toparse con Antlia 2. Sin embargo, la galaxia más pequeña fue destruida por la gravedad de su vecina más grande. Eso explica el estado actual muy difuso. El equipo también usó sus modelos para descartar otro presunto candidato para la causa de esas ondas en la Vía Láctea: la galaxia enana de Sagitario. El modelo no proyecta colisiones probables entre esa galaxia y la Vía Láctea en el pasado. Este trabajo podría resolver el misterio de la ondulación.

Los científicos esperan que el estudio de Antlia 2 y su órbita revele algunas pistas sobre la naturaleza de la materia oscura, un misterio aparte que los científicos aún están muy lejos de desentrañar.

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