CIENCIA

El ‘planeta nueve’ podría ser un antiguo agujero negro

Tendemos a pensar en el sistema solar como nuestro pequeño rincón del universo, pero todavía hay muchas cosas que no sabemos sobre él. Por ejemplo, ¿qué está perturbando las órbitas de pequeñas rocas espaciales más allá de la órbita de Neptuno? Algunos científicos creen que hay otro planeta, a menudo llamado Planeta Nueve. ¿Y si no es un planeta? Investigadores de la Universidad de Harvard han publicado un artículo que explora la posibilidad de que nuestro sistema solar sea el hogar de una pequeño y antiguo agujero negro.

Durante décadas, el sistema solar tuvo nueve planetas oficiales, pero Plutón fue expulsado del club de planetas y degradado al estado de planeta enano. Los astrónomos sintieron que esa era la única conclusión lógica después de aprender más sobre otros objetos similares a Plutón en el Cinturón de Kuiper, un anillo de rocas heladas más allá de Neptuno. Eso también sirve para mostrarle cuánto queda por aprender sobre esta región del espacio y cómo un planeta, o incluso un agujero negro, podría estar escondido en el vacío.

Los científicos comenzaron a tomarse en serio el Planeta Nueve hace varios años cuando los investigadores de Caltech publicaron evidencia convincente de que algo había empujado las órbitas de muchos Objetos del Cinturón de Kuiper (KBO) para alinearlos. El equipo sugirió que un pequeño gigante gaseoso de aproximadamente diez veces la masa de la Tierra podría hacer el truco, pero nadie ha podido confirmar que tal planeta exista todavía.

El profesor de Harvard Avi Loeb y el estudiante de pregrado Amir Siraj sostienen que un pequeño agujero negro también explicaría el efecto en los KBO. Sin embargo, este no sería su agujero negro de masa estelar común y corriente, sino un hipotético primordial calabozo. Hoy en día, los agujeros negros solo se forman cuando las estrellas agotan su combustible nuclear y colapsan en una singularidad, pero en el universo temprano, los científicos especulan que las regiones de alta densidad del espacio podrían haber formado singularidades más pequeñas sin comenzar como una estrella.

Un pequeño agujero negro que cuelga en nuestro sistema solar estaría perfectamente oscuro, al menos más del tiempo. Loeb y Siraj dicen que debería ser posible detectar un objeto de este tipo observando las “llamaradas de acreción” a medida que los cuerpos pequeños se acercan al agujero negro y son desgarrados por las fuerzas gravitacionales. El equipo cree que habrá al menos algunos de estos cada año a medida que las rocas del Cinturón de Kuiper y la Nube de Oort se muevan en espiral hacia la masa invisible. Incluso podríamos ver estos destellos en los próximos 10 años cuando el Observatorio Vera C. Rubin ejecute el proyecto Legacy Survey of Space and Time (LSST). El LSST escaneará todo el cielo del sur cada tres noches con una lente gran angular que debería ser lo suficientemente sensible como para detectar destellos de acreción.

La hipótesis del agujero negro primordial es ciertamente menos plausible que un planeta o grupo de pequeños objetos que causan las anomalías orbitales en nuestro sistema solar. Aún así, vale la pena investigarlo. Confirmar tal objeto en nuestro propio patio trasero sería un momento decisivo para la ciencia.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar