CIENCIA

El dinosaurio más pequeño conocido descubierto conservado en ámbar

Solíamos pensar en los dinosaurios como lagartos gigantes, pero los científicos ahora creen que estas criaturas eran mucho más parecidas a pájaros, y algunas de ellas eran pequeñas. Se ha descubierto una nueva especie de dinosaurio en Myanmar atrapada en un bloque de ámbar fosilizado. Este espécimen de 99 millones de años fue aproximadamente del tamaño de un colibrí abeja, convirtiéndolo en el dinosaurio más pequeño conocido.

La gota de ámbar antiguo (savia de árbol fosilizada) solo contiene la cabeza del animal, pero eso es suficiente para que los científicos confirmen que no proviene de ninguna especie de dinosaurio previamente conocida. Ha sido apodado Oculudentavis khaungraae, y el equipo de la Academia de Ciencias de China en Beijing cree que solo habría pesado unos dos gramos cuando estaba vivo.

El fósil presenta un pico parecido a un pájaro lleno de numerosos dientes pequeños y puntiagudos, cuencas oculares de gran tamaño y restos de finas plumas en la cabeza. Dado su tamaño y edad, los investigadores creen que Oculudentavis era probablemente un dinosaurio volador. Sin embargo, es muy diferente a las aves modernas. Su nombre significa “pájaro con dientes de ojo”, que le informa sobre sus características más definitorias. Dado que solo tenemos una cabeza para continuar, es difícil determinar cómo Oculudentavis podría relacionarse con las aves modernas. Algunas características encajan estrechamente con otros dinosaurios voladores y otras son exclusivas de Oculudentavis.

Dado el pico dentudo, el equipo que estudia Oculudentavis cree que era un depredador que se alimentaba de pequeños insectos. A diferencia de los depredadores modernos, Oculudentavis probablemente no tenía visión binocular. Las aves tienen un anillo de huesos alrededor del ojo conocido como anillo escleral. Estos huesos de forma cuadrada ayudan a sostener el ojo, pero los huesos esclerales en Oculudentavis tienen forma de cuchara. Esa es una característica que solo se encuentra en algunos lagartos en la actualidad. Esto le habría dado a Oculudentavis ojos que sobresalían de los lados de su cabeza. El gran tamaño relativo de los ojos y las pupilas pequeñas sugieren que también era un cazador diurno.

A pesar de su pequeño tamaño, Oculudentavis probablemente era un depredador que cazaba insectos.

Su pequeño tamaño podría ser una respuesta a la evolución en una isla aislada o quizás evolucionó para llenar un nicho ecológico muy específico. Las tomografías computarizadas del ámbar también han revelado que la muestra podría tener algo de tejido blando preservado en el interior, posiblemente restos de la lengua. Estudiar eso con mayor detalle podría ayudar a los investigadores a comprender cómo esta criatura se relaciona con las aves modernas y comprender su lugar en la era del Cretácico.

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